¿Cuáles serán los principales retos de Macri al frente de Argentina?

Publicado 23/11/2015 10:40:24CET

   BUENOS AIRES, 23 Nov. (Reuters/Notimérica) -

Mauricio Macri, el opositor de centroderecha que este domingo se ha alzado con la victoria en las elecciones presidenciales de Argentina tiene por delante diversos retos, como reactivar la economía del país que, según señalaba en octubre el Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra "tendencias insostenibles" que este ya próximo año 2016 se traducirán en una recesión y en una mayor inflación que la de este año, ya muy elevada.

   El presidente electo deberá para ello encontrar la receta para hacer los cambios que impulsa sin empujar a Argentina a nueva crisis traumática como la que sufrió a principio del milenio, con un Congreso dividido y con un peronismo que desde la oposición es implacable e hizo tropezar a más de un presidente en el pasado.

   Macri deberá hacer frente al déficit público generado durante el Gobierno de Cristina Fernández; al estancamiento económico; al conflicto que el actual Gobierno mantiene con los 'fondos buitre' y al estado de las reservas del Banco Central de la República Argentina.

   El ingeniero liberal que ha gobernado hasta ahora Buenos Aires ha propuesto medidas como desmantelar los controles cambiarios que limitan el acceso a los dólares, devaluar la moneda, bajar un impuesto a salarios altos y medios, levantar restricciones a exportaciones del agro -la principal fuente de divisas- y austeridad fiscal.

   Las propuestas de Macri, de 56 años, representan un cambio de dirección que se identifica con el liberalismo económico, señala Reuters.

   Sin embargo, también prometió que mantendrá los subsidios a los más pobres y la gestión estatal de la petrolera YPF, dos medidas que fueron marca registrada del peronismo y cimentaron la popularidad de Fernández y su antecesor y marido, el fallecido Néstor Kirchner.

   FIN DE LA ERA DEL PERONISMO.

   Rompiendo con una hegemonía de 12 años del peronismo de centroizquierda en el poder, Macri lograba un 51,5 por ciento de los votos frente al 48,5 por ciento del oficialista Daniel Scioli en el primer balotaje de la historia del país.

   Con su triunfo, Argentina tomará la senda de reconciliación con los inversores, que habían huido por los controles cambiarios, restricciones a las exportaciones y otras políticas intervencionistas de la mandataria saliente Cristina Fernández, que no podía aspirar a otra reelección.

   "Juntos podemos construir la Argentina que soñamos", dijo Macri en su cuartel de campaña ante sus seguidores, que festejaban entre globos de color blanco y azul de la bandera argentina. "Es un cambio de época que nos tiene que llevar hacia el futuro, hacia las oportunidades que necesitamos para crecer".

   Miles de argentinos se concentraron en el Obelisco, un emblemático monumento del centro de la capital, para festejar la victoria de Macri en medio de ensordecedores bocinazos. En otras ciudades importantes del país, como Rosario y Córdoba, la gente bailaba en las calles.

   "Esto parece un sueño (...), se viene otra Argentina, mejor en todo sentido. Tenemos una oportunidad única para demostrar, desde los errores del kirchnerismo (oficialismo), cómo se puede construir un país transparente en todo sentido", aseguró a Reuters Ángela Torres, una médica de 43 años.

   A pesar de la popularidad que la presidenta ganó a fuerza de planes sociales gubernamentales, una sostenida creación de empleo y subsidios a los servicios públicos, el cansancio de muchos argentinos con su beligerancia -que polarizó al país-, el estancamiento económico y la alta inflación impulsó a Macri.

   Su propuesta de renovación de la política y combate a la corrupción, aunado a una administración relativamente prolija como alcalde de Buenos Aires, terminó de convencer a otros.

GUIÑO A LOS INVERSORES.

   "Los inversores extranjeros obtuvieron lo que deseaban. La victoria de Macri es una señal de un quiebre decisivo con el legado de Kirchner y Fernández de confrontación con los acreedores y malos manejos económicos", dijo el analista de mercados emergentes Gary Kleiman, con sede en Washington.

   Kleiman añadió que los mercados financieros argentinos -que venían descontando el triunfo de Macri en las últimas semanas- se verán beneficiados en el corto plazo, informa Reuters.

   En Latinoamérica, la victoria de Macri en la tercera mayor economía de la región es un nuevo golpe para la izquierda, que tras sacar de la pobreza a millones en la última década ha perdido vigor por los problemas económicos y escándalos de corrupción, justo cuando se avecinan elecciones legislativas en Venezuela y generales en Perú.

   Mandatarios de distintos países de América Latina felicitaron a Macri, que dijo que quería mantener buenas relaciones con todos los países de la región y trabajar en una agenda de cooperación.

   CONSENSO.

   Hijo de un rico empresario vinculado al peronismo, el presidente electo tendrá que negociar. Su equipo dijo que convocará a rivales y a distintos sectores de la sociedad para dialogar en la breve transición hasta su asunción el 10 de diciembre.

   "Esperamos que la transición sea exitosa en nuestro escenario base. El interés de los inversores en Argentina ya está empezando a mostrar señales de aumentar", dijo Alejo Czerwonko, economista de mercados emergentes de UBS Wealth Management.

   Pero el contexto mundial es desafiante: la caída de los precios globales de las materias primas que exporta Argentina hizo desplomar los ingresos y redujo las reservas a mínimos históricos después de una década de fuerte expansión por la venta de granos como la soja y un gran consumo interno.

   "Esperemos que Dios lo ilumine (a Macri) para poder mejorar aún por el bien de todos los argentinos lo que el país ha avanzado", dijo Scioli.

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