Actualizado 01/02/2010 20:54:13 +00:00 CET

Cuba.- El Gobierno autoriza la venta en moneda nacional para facilitar el acceso de la población a los alimentos

La medida se enmarca en la tímida apertura económica impulsada por Raúl Castro

SANTIAGO DE CUBA, 1 Feb. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Cuba comenzó a autorizar la venta de bienes y servicios en moneda nacional, frente a la restricción habitual en algunos sectores económicos de comerciar con dólares, con la intención de facilitar el acceso de la población a productos básicos, algo que ha centrado los esfuerzos del presidente, Raúl Castro, desde que llegara al poder sustituyendo a su hermano Fidel.

Varios establecimientos operan desde el año pasado en pesos cubanos, la moneda nacional, revirtiendo dos décadas de una política nacional en que la mayoría de los productos y servicios eran vendidos en pesos convertibles, conocidos como CUC.

"Han abierto restaurantes, pizzerías, cafeterías y dulcerías con acceso en moneda nacional, incluso están colocando nuevas pizzerías, abriendo carpas de comida ligera en distintas áreas de la ciudad. "La población se ha sentido muy bien, muy beneficiada porque estas cosas solamente las había con acceso en divisas", dijo Pedro de la Fuente, un ciudadano de Guantánamo.

La oriental provincia de Santiago de Cuba, la segunda ciudad más grande de la isla, es el epicentro de los cambios con un incremento significativo de un número de comercios que ofrecen sus productos en moneda nacional, si se compara con el resto de urbes del país.

"Hay un plan especial, donde el Partido y el Gobierno han puesto empeño asignando a decenas de establecimientos un presupuesto para remodelar todas estas unidades y para que se abrieran otras nuevas", dijo a Reuters un dirigente del Partido Comunista y administrador de varios sitios de alimentos que pidió que su nombre no fuera revelado porque no estaba autorizado para hablar con periodistas extranjeros.

Esta medida beneficia a toda la población pero especialmente a aquellos cubanos que no reciben remesas familiares, bonos del Estado y otras partidas en divisas extranjeras, lo que hace prácticamente imposible su acceso a determinados bienes por el excesivo precio que impone el cambio a la moneda cubana.

"Al menos puedo salir a comer un par de veces al mes con el dinero que me pagan. No me siento como un ciudadano de segunda clase para los turistas y los cubanos que sus familias les envían dinero", dijo Carmela, una profesora de enfermería a Reuters.

El cambio se nota también en el aspecto de los establecimientos que ante la expectativa de aumentar los clientes y su flujo de ingresos han remodelado los locales, procurando que estén bien iluminados, limpios y con aparatos de aire acondicionado, un lujo antes reservado para los restaurantes en CUC desde la década de 1990.

Sin embargo, la iniciativa no se ha extendido todavía a otros puntos del país. Por ejemplo, en la oriental ciudad de Holguín, a unos 700 kilómetros al este de La Habana, algunos restaurantes siguen siendo oscuros, sucios y calurosos debido a la falta de recursos para acondicionar las instalaciones.

TÍMIDA APERTURA ECONÓMICA

La medida se enmarca en el proceso de apertura económica que Raúl Castro prometió impulsar a su llegada al Gobierno y que se centra en facilitar la vida cotidiana a los cubanos y en especial, la compra de alimentos básicos y de ocio, que dificulta el impopular sistema de doble moneda.

En los últimos años, Raúl Castro ha impulsado reformas en la agricultura para aumentar la producción de alimentos, ha liberalizado la compra de productos como ordenadores, teléfonos móviles y electrodomésticos y a permitido a los medios oficiales del régimen criticar con moderación los fallos de la burocracia cubana.

"La idea es que la población se sienta bien, que la población tenga los servicios que merece, que la población pueda sentarse en cualquier restaurante, cafetería o lo que sea y pagar en pesos", dijo el funcionario que solicitó mantenerse en el anonimato.

No obstante, el líder comunista aseguró que este primer paso no significa que el modelo de comercio actual vaya a desaparecer de forma inmediata sino que la evolución hacia la implantación de una única moneda nacional tardará varios años.

Cuba adoptó el dólar como segunda moneda para sostener su economía, tras la crisis económica que sufrió la isla debido al colapso en 1991 de la antigua Unión Soviética, su benefactor durante 30 años.