(Reuters/EP) - El presidente mexicano Felipe Calderón relevó el lunes al fiscal general Eduardo Medina Mora de su puesto para impulsar el combate del Gobierno contra los poderosos cárteles de la droga.
Unas 13,000 personas, la mayoría de ellos sospechosos de vínculos con el narcotráfico, han muerto por la violencia de los cárteles desde fines del 2003. A continuación, algunos ejemplos de los peores ataques del año pasado:
* Una docena de hombres enmascarados irrumpieron la semana pasada en una clínica de rehabilitación de adicciones en Ciudad Juárez cerca de la frontera con Texas, formando a los pacientes antes de disparar y matar a 17 de ellos.
* Un cártel de la droga en el oriental estado de Michoacán conocido como La Familia torturó y asesinó a 12 policías federales en julio, arrojando sus cuerpos al costado de una alejada carretera. Un video de su asesinato fue subido brevemente al sitio de internet YouTube.
* En septiembre pasado, presuntos miembros de la banda del narcotráfico conocida como Los Zetas arrojaron granadas contra una muchedumbre reunida en la ciudad de Morelia para festejar el día de la Independencia de México, causando la muerte de ocho personas e hiriendo a más de 100.
Esa fue la primera y hasta ahora única vez que los cárteles atacaron a un grupo de civiles, despertando comentarios sobre "narcoterrorismo", que recordó a los bombardeos de los cárteles colombianos en las décadas de 1980 y 1990.
* Los cuerpos de ocho soldados torturados y decapitados fueron hallados cerca del balneario de Acapulco en diciembre pasado en lo que fue considerado como un desafío abierto de los cárteles al Gobierno. Las cabezas de las víctimas fueron colocadas en bolsas de plástico y dejadas fuera de un centro comercial con una nota que decía: "Por cada uno que maten, nosotros vamos a matar a 10".