Publicado 05/01/2021 18:48CET

Ecuador.- La economía ecuatoriana se contrajo un 8,8% en el tercer trimestre de 2020

Un hombre con mascarilla en Quito por la pandemia de coronavirus
Un hombre con mascarilla en Quito por la pandemia de coronavirus - Juan Diego Montenegro/dpa - Archivo

MADRID, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Producto Interior Bruto (PIB) de Ecuador se contrajo un 8,8% interanual en el tercer trimestre de 2020, pese a la recuperación de la actividad mostrada durante el periodo, que provocó un crecimiento del 4,5% con respecto al mes anterior, según datos publicados por el Banco Central de Ecuador.

La caída de la actividad económica, según el organismo, se debe a las contracciones en la formación bruta de capital fijo y a los gastos de consumo de hogares y del Gobierno, así como al flujo de importaciones de bienes y servicios.

En concreto, el gasto de consumo final de los hogares cayó un 8,9% dadas las reducciones del 16,1% en las importaciones de bienes de consumo y la pérdida del 26,8% en las operaciones de crédito de consumo.

De su lado, las exportaciones de bienes y servicios crecieron un 0,3%. En este aspecto, el plátano, el café y el cacao mostraron un crecimiento del 3,9%, mientras que el pescado creció un 8,1% y las exportaciones de aceites refinados de petróleo avanzaron un 12,9%.

En cuanto a las importaciones, el banco central destaca que si bien hubo un decrecimiento general del 13,1%, los productos que mostraron una mayor demanda externa fueron los químicos, que crecieron un 2,5%.

Los gastos de consumo que realiza el Gobierno experimentaron una contracción del 7,4%, debido, principalmente, a la caída del 8% en las remuneraciones. Estas disminuciones se explican por la rebaja del 3,1% en el número total de empleados públicos. Además, se produjo una reducción del 40,6% en la compra de bienes de servicios.

Por su parte, la formación bruta de capital fijo registró una contracción del 14,8%, en la que influyó el comportamiento negativo de la construcción (-14,1%).

El sector petrolero tuvo un retroceso interanual en su valor agregado bruto del 6,1%, debido a una disminución del 5,1% en la extracción de petróleo crudo. En este contexto, la producción nacional de crudo bajó de 50,25 millones de barriles a 47,5 millones de barriles (-5,5%).

Con respecto a otros sectores, las actividades de alojamiento y servicios de comida sufrieron la peor contracción del grupo, con una caída del 89,9% en comparación con el año anterior.

En los otros sectores de actividad, los más afectados fueron la refinación del petróleo (-17,2%), el transporte (-15,1%), la construcción (-14,2%) y el comercio (-10,2%). Solo la pesca (4,6%) y la actividad de correo y comunicaciones (1,5%) mostraron crecimientos.