EEUU.- La CNMV estadounidense acusa a un amish de ganar 24,2 millones en una estafa similar a la de Madoff

Actualizado 17/02/2011 21:49:10 CET

Monroe Beachy estafó a más de 2.600 inversores durante más de 24 años

NUEVA YORK, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Comisión de Bolsa y Valores estadounidense (SEC por sus siglas en inglés) ha acusado a Monroe L. Beachy, un amish de 77 años, de cometer un fraude piramidal similar al que llevó a cabo Bernard Madoff y con el que recaudó más de 33 millones de dólares (24,2 millones de euros), según informa la institución en un comunicado.

En concreto, Beachy, que residía en Sugarcreek (Ohio), ha sido denunciado ante el juzgado del distrito Norte de Ohio por llevar a cabo una oferta de valores "fraudulenta y no registrada" a través de la empresa A&M Investiments, cuyos clientes eran en su mayoría también amish.

Los amish son un grupo religioso cristiano de doctrina anabaptista, descendientes de inmigrantes predominantemente suizos de habla alemana, que son conocidos principalmente por su estilo de vida simple y por su resistencia a adoptar comodidades modernas como la electricidad de origen externo, los teléfonos y los automóviles. Son alrededor de 249.000 personas, principalmente en 22 asentamientos en los Estados Unidos de América y en Ontario, Canadá.

La denuncia recoge que desde al menos 1986 hasta junio de 2010, Beachy, haciendo negocios con esta empresa, ganó al menos 33 millones de dólares estafando a al menos 2.600 inversores mediante de la oferta y venta de contratos de inversión.

El acusado atraía a los inversores prometiéndoles unos intereses mayores a los que ofrecían los bancos en ese momentos. Dado el prolongado periodo de tiempo que duró el fraude, algunos de sus clientes más antiguos recomendaron a sus hijos que invirtieran su dinero con Beachy. Además muchos, "por no decir la mayoría", de sus inversores no estaban acreditados para ello.

La SEC explica que muchos de los inversores utilizaron las cuentas de inversión que tenían en A&M como cuentas bancarias, de las que podían retirar dinero en cualquier momento. Beachy informó a sus clientes de que su dinero sería usado para comprar valores del Gobierno estadounidense de bajo riesgo, que les generarían beneficios pero, en realidad, lo utilizó para inversiones especulativas.

Asimismo, la demanda alega que Beachy sufrió pérdidas significativas en sus inversores principales, que decidió ocultar. De hecho, les enviaba correos electrónicos con periodicidad mensual con balances que incluían tipos de interés inventados y saldos exagerados.

En junio de 2010, sus clientes pensaban que, según los datos que les había facilitado, tenían invertidos 33 millones de dólares, cuando, en realidad, sólo quedaban menos de 18 millones de dólares (13,2 millones de euros). En ese momento, Beachy, que ha acordado los cargos con la SEC sin admitir o negar las acusaciones, se declaró en bancarrota y sus activos quedaron bajo control del Tribunal de Quiebras.