¿Se encuentra Ecuador en la vía del conservadurismo económico para evitar acudir al FMI?

Publicado 16/01/2019 12:08:19CET
REUTERS / GUILLERMO GRANJA - Archivo

   QUITO, 16 Ene. (Notimérica) -

   El próximo mes de marzo, los ecuatorianos tienen su cita con las urnas para celebrar elecciones seccionales, donde elegirán 23 prefectos (gobernadores) y viceprefectos, 221 alcaldes, 1.305 concejales urbanos y rurales. Sin embargo, el debate electoral no es uno de los temas centrales del país.

   La primera problemática tiene que ver con la eliminación del subsidio a los combustibles, lo que incrementó su precio en el mercado; y la otra, con bastante repercusión en los medios de comunicación locales, es la denuncia que ha hecho el Gobierno del presidente, Lenín Moreno, sobre cinco grandes obras de la administración anterior, del expresidente Rafael Correa, con presuntos sobreprecios.

   El aumento de los combustibles se dio a conocer poco antes de Navidad, el Gobierno ecuatoriano quitó el subsidio que regía para las gasolinas 'extra' y 'ecopaís', las más usadas en Ecuador, que pasaron de costar 1,48 dólares el galón a 1,85, es decir, un incremento de 37 centavos de dólar.

   Según el ministro de Finanzas, Richard Martínez, la eliminación del subsidio a las gasolinas 'extra' y 'ecopaís' permitirá un ahorro de 400 millones de dólares cada año; que se suman a los más de 100 millones de dólares ahorrados con la 'extra'.

PROBLEMAS ECONÓMICOS

   El economista peruano Pablo Lucia Paredes señaló, para 'Actualidad RT', que existen tres problemas que Ecuador tiene que resolver en materia económica: déficit fiscal; que el país "se ha vuelto un país caro", con los salarios y costos de bienes y servicios más altos que en otros lugares; y el bajo crecimiento de la economía.

   "No es fácil resolver los tres problemas al mismo tiempo, pero hay que hacerlo. Si bajas drásticamente el gasto fiscal, para poner orden en el punto uno, eso te afecta el crecimiento", indica Paredes.

   De acuerdo al Ministerio de Economía y Finanzas, el déficit fiscal llegó a 3.332 millones de dólares al cierre de 2018, un 3% del Producto Interior Bruto (PIB); un 42,9% menor al registrado en el 2017.

   El objetivo del Gobierno es ir "reduciéndolo 1.300 millones de dólares cada año hasta alcanzar un déficit fiscal global menor al 1% del PIB para 2021", según se desprende del Plan Prosperidad 2018-2021 presentado por la administración de Moreno.

MEDIDAS

   Las medidas aplicadas por el Gobierno ecuatoriano en materia económica están siendo graduales. "El gradualismo es más fácil que hacerlo de golpe", asegura Paredes, y señala que la administración de Moreno "es un Gobierno políticamente débil" que no ha logrado "convencer a la gente que durante los dos años y medio que le queda va a seguir un camino para poner orden a las cosas".

   El historiador y analista político Juan Paz y Miño, considera que "tomar las medidas de una sola vez tenía un riesgo político de reacción social"; por ello, asegura que para el Gobierno es "mejor el gradualismo". Es consciente de que "vendrán más medidas similares", como "la flexibilidad laboral, que las élites empresariales del Ecuador claman y presionan".

LA SOMBRA DEL FMI

   Según los expertos, la estrategia de la Administración de Moreno, con las medidas que ha tomado en materia económica, permitirán "ir avanzando" sin el financiamiento externo de organismos multilaterales. Sin embargo, advierten que cuando esté cerca de no cumplir con los objetivos, podrá acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI), que es el que "puede dar el oxígeno" a la economía del país.

   Paredes señala que el problema de la estrategia actual de Moreno es que si en algún momento necesita al FMI, no podrá empezar a negociar de inmediato y "el fondo va a querer hacer ajustes más rápido de lo que el Gobierno quiere ir".

   Por su parte, el economista ecuatoriano Pablo Dávalos, por el contrario, está convencido de que las medidas adoptadas por el Gobierno fueron diseñadas para "llegar al FMI" y están "cumpliendo los deberes previamente". Del mismo modo, este explica que la razón por la cual Ecuador quiere ir a ese organismo "no es porque necesiten dinero" sino que buscan "legitimar la privatización" de las empresas públicas.

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