Publicado 19/07/2026 12:39

Los mercados no prevén que el BCE modifique tipos esta semana y emplazan a una posible subida en septiembre

Archivo - 19 March 2026, Hesse, Frankfurt_Main: Christine Lagarde, President of the European Central Bank (ECB), speaks at the press conference after the Governing Council meeting of the ECB. Photo: Michael Brandt/dpa
Archivo - 19 March 2026, Hesse, Frankfurt_Main: Christine Lagarde, President of the European Central Bank (ECB), speaks at the press conference after the Governing Council meeting of the ECB. Photo: Michael Brandt/dpa - Michael Brandt/dpa - Archivo

MADRID 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los analistas apuntan que el Banco Central Europeo (BCE) no acometerá cambios en los tipos de interés en su reunión del jueves, después del reciente endurecimiento de la política monetaria el pasado mes, aunque creen que existen posibilidades de que la subida de la tasa de referencia se traslade al mes de septiembre.

El Consejo de Gobierno del BCE iniciará su cita de julio en un momento marcado por la nueva escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán y con los precios del petróleo sometidos a ciertas fluctuaciones ante la incertidumbre del futuro sobre la navegación en el estrecho de Ormuz.

Sin embargo, los precios del crudo no han llegado a tocar los niveles alcanzados durante los meses previos y el Brent ronda los 85 dólares por barril. De hecho, la inflación de la eurozona se moderó cuatro décimas en junio, hasta el 2,9% frente al 3,3% correspondiente al mes de mayo, lo que allana el camino del BCE para alcanzar su objetivo de inflación, más aún teniendo en cuenta el rumbo restrictivo ya tomado en junio.

El instituto emisor europeo decidió incrementar los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, de forma que la tasa de depósito (DFR) subió al 2,25%, la de las operaciones de refinanciación (MRO) al 2,40% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) al 2,65%, la primera subida acometida por el BCE desde septiembre de 2023.

"Después de la subida de los tipos de interés en junio, es probable que el BCE se tome un respiro en julio. En nuestra opinión, no hay urgencia para actuar. Las expectativas de inflación se mantienen bien ancladas, mientras que la inflación cayó por debajo del 3% en junio, una tendencia que probablemente continuará en julio", ha destacado Ulrike Kastens, economista senior de DWS.

Los mercados ven temprana una nueva subida de los tipos este mes debido a que todavía es pronto para analizar los efectos sobre la economía europea de la política restrictiva adoptada recientemente.

"Tras la subida de 25 puntos llevada a cabo el pasado mes de junio, es todavía pronto para sacar conclusiones acerca del impacto que el endurecimiento monetario ha tenido sobre la economía europea, por lo que lo más probable es que el Consejo de Gobierno opte por realizar una pausa en el proceso de subidas de tipos", ha coincidido la jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, Cristina Gavín Moreno.

No obstante, ante el recrudecimiento de los ataques en la región de Oriente Próximo, con ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos y sus diferentes aliados que han llegado a alcanzar a buques petroleros e infraestructuras energéticas, los analistas de ING no descartan por completo una subida "sorpresiva" de la tasa de referencia en la reunión del jueves.

"Hace apenas unas semanas, la reunión del BCE del 23 de julio parecía un mero trámite: la última parada antes de las vacaciones de verano, la única reunión que nadie se habría perdido si se hubiera cancelado a última hora. Sin embargo, la nueva escalada en Oriente Próximo y el repunte de los precios de la energía han vuelto a cambiar el panorama", ha destacado Carsten Brzeski, director global de macroeconomía de ING.

"En lugar de entrar gradualmente en modo vacaciones de verano y posponer cualquier decisión sobre los tipos de interés hasta después del verano, algunos funcionarios del BCE podrían estar inclinados a presionar con más fuerza para una nueva subida de tipos", ha añadido.

LA CLAVE ESTÁ EN SEPTIEMBRE

Ante un consenso generalizado sobre una reunión sin alteraciones en los tipos, los mercados apuntan a septiembre como el momento clave para conocer las intenciones del BCE sobre la política monetaria, en una decisión que tendrá como factor fundamental la evolución del conflicto en Oriente Próximo.

Así, la mayoría de los analistas subrayan que una subida de los tipos en septiembre es probable teniendo en cuenta las estimaciones que apuntan a dos subidas de tipos durante este año.

"El escenario adverso que se dibuja los últimos dias, con la reanudación de las hostilidades entre EEUU e Irán, y su efecto sobre los precios de la energía, parecen abocar a nuevas tensiones en la evolución de la inflación, y nos lleva a anticipar una nueva subida en el tipo de intervención para la reunión de septiembre, que dejaría la facilidad de depósito en el 2,50% para después de verano", ha declarado el analista de Ibercaja.

Desde ING, han afirmado que el BCE no se conformará con un único aumento de tipos este año con el objetivo de evitar que los mercados valoren la anterior subida como precipitada, buscando así evitar los errores pasados y dar estabilidad.

"Si el BCE se limita a una única subida, podría interpretarse como una 'subida de pánico', lo que suscitaría críticas por precipitarse. Una segunda subida de tipos podría, por supuesto, agravar un error de política monetaria. Pero, siguiendo la propia lógica del BCE, reforzaría la idea de que dicha subida es necesaria para alcanzar el escenario de inflación base", ha indicado el analista de ING

A pesar de estas proyecciones, algunos expertos señalan que esta decisión podría suponer un error para la política económica al destacar que "no es necesaria una orientación de política monetaria verdaderamente restrictiva, ya que la evolución económica actual no apunta a presiones salariales significativas ni a un poder de fijación de precios relevante por parte de las empresas", según DWS.

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