"Nuestra meta es que América Latina esté libre de trabajo infantil", director de OIT

Actualizado 09/02/2017 11:40:40 CET

MADRID, 18 Jun. (Lucía Gallo - Notimérica) -

   El nuevo director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Latina y el Caribe (ALC), José Manuel Salazar Xirinachs, visitó el pasado viernes España para ofrecer una conferencia a algunos de los principales presidentes de las cámaras empresariales iberoamericanas.

   Allí, Salazar Xirinachs habló acerca de la necesidad de que se produzca una transformación productiva en América Latina. El director, que asumió el cargo el pasado uno de junio, destacó la importancia de promover un crecimiento inclusivo en la región que permita crear más y mejores empleos, como herramienta para cerrar las becas de productividad y reducir las desigualdades.

   "El diagnóstico básico de América Latina y el Caribe es que los diez primeros años de este siglo hubo un periodo muy bueno en el que la economía mundial estaba bien", explicó Salazar Xirinachs en una entrevista a Notimérica.

   Durante aquellos años, el papel de China también fue crucial, ya que demandaba muchos productos primarios. Este marco económico favoreció notablemente a la región, que creció a niveles bastante altos gracias a las circunstancias que le rodeaban y a las políticas que se pusieron en práctica; "se redujo significativamente la pobreza y un poco la desigualdad", hubo avances.

   Sin embargo, "la economía ha entrado en un nuevo ciclo y América Latina se está viendo afectada", señaló Salazar Xirinachs. De hecho, el pasado mes de abril, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó sus previsiones para el crecimiento económico de América Latina tanto este año como en 2016, a un 0,9 por ciento y un 2,0 por ciento. Estas tasas previstas representan disminuciones de 0,4 puntos y 0,3 puntos, respectivamente.

   Así pues, el principal reto al que se enfrenta el nuevo director regional de la OIT en ALC es sostener los avances y "retomar el crecimiento en este nuevo marco mundial", comentó. Esto implica reducir la pobreza, la informalidad y la desigualdad en todas sus facetas; desde los déficits en los derechos laborales al acceso a la educación y la formación vocacional.

   Para ello, Salazar Xirinachs pretende establecer "diferentes medidas para transformación productiva". Un objetivo que comienza con la elaboración de investigaciones sobre los temas que les conciernen para conseguir un buen diagnóstico. Igualmente, la cooperación con otros organismos como las Naciones Unidas y el apoyo a los gobiernos de la región son puntos fundamentales.

27 MILLONES DE JÓVENES TRABAJAN DE MANERA INFORMAL

   Dentro del gran reto que supone el crecimiento de la economía y la creación de empleo de calidad y de larga duración, la OIT en América Latina y el Caribe se enfrenta a la gran problemática del empleo precario juvenil. Actualmente, según un informe de la OIT, en Latinoamérica hay 27 millones de jóvenes trabajando de manera informal.

   Estas alarmantes cifras llevaron a la organización a realizar un llamado a la acción. A través de éste y de una conferencia entre los 186 países en los que opera la OIT, se llegó a la conclusión de que "los paquetes de políticas más efectivos tienen cinco elementos: la formación vocacional, el empresarialismo, los derechos laborales de los jóvenes, las políticas de crecimiento e inversión y el proveimiento de infraestructuras de los servicios de empleo". En estos cinco pilares se basará la lucha contra la precariedad del trabajo juvenil en la región, tal y como explicó Salazar Xirinachs.

LA LUCHA CONTRA EL TRABAJO INFANTIL

   La visita a España del nuevo director regional de ALC de la OIT se produjo el día mundial contra el trabajo infantil, una de las principales claves del programa de la OIT en todo el mundo. "La organización tiene un Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC, por sus siglas en inglés) y debo decir que es el plan de cooperación que más apoyo ha recibido", comentó el director regional.

   Según un informe lanzado este mes por la OIT, en Latinoamérica, hay 13 millones de niños entre los cinco y los 14 años trabajando en lugar de ir a la escuela. Para paliar este problema, la OIT lleva a cabo políticas y acciones desde la legislación, apoyándose especialmente en el mejoramiento de estadísticas y encuestas. "En muchos países del Caribe se carece de datos reales sobre el trabajo infantil, por ello consideramos fundamental recolectaremos para saber qué dimensión tiene este asunto", puntualizó Salazar.

   A pesar de esto, el nuevo director regional de la OIT se muestra optimista: "Sí, hay 13 millones aún, pero lo bueno es que hace 15 años eran más de 20 millones de niños los que estaban trabajando".

   El optimismo de la organización no sólo se refleja en las palabras de Salazar Xirinachs, sino que también en los hechos. El pasado octubre tuvo lugar en Lima una reunión regional de la OIT en la que se estableció "la meta de hacer de América Latina y el Caribe una región libre del trabajo infantil".

   "Es ambicioso e inspirador, pero realizable", dijo Salazar sobre este objetivo, que fijó como año límite el 2020. Asimismo, el director regional de ALC destacó el papel de algunos gobiernos de la región, "que están muy comprometidos con esto", como es el caso de Panamá, cuyo presidente reiteró el pasado jueves que "quería que su país fuera el primero o de los primeros de Latinoamérica en llegar a esa meta".

   No obstante, el dilema en la actualidad se encuentra en que "para algunos países este reto es más grande". El objetivo requiere de una gran inversión pública y, desafortunadamente, "muchos Gobiernos no disponen de ella".

   Igualmente, Salazar dijo que los programas que mejor funcionan para paliar el problema del trabajo infantil son aquellos en los que "se les ha dado un ingreso familiar mínimo si el niño va a la escuela". Sin embargo, ese ingreso requiere, además del dinero, el aparato burocrático que garantice que las familias lo reciben y los niños van a la escuela: "Debes tener la tecnocracia y la medición para hacer las transferencias y supervisar que el dinero se está usando bien", mencionó.

LA MUJER Y EL TRABAJO

   En último lugar, el director de la OIT en ALC destacó otra de las asignaturas pendientes de la organización: el trabajo de la mujer. Aunque admitió que ha habido avances en la incorporación de la mujer en América Latina, "aún quedan importantes brechas". En términos cuantitativos, todavía hay, aproximadamente, un 30% menos de participación de la mujer en el mercado laboral en comparación con la participación de los hombres.

   "Hay una larga lista de obstáculos. Desde aspectos culturales a temas prácticos, como la ausencia de una red de cuido para los niños". Afortunadamente, según Salazar, la conciencia social está a un nivel muy alto y cada vez los grupos son más activos, lo que favorece a esta importante lucha.

    José Manuel Salazar Xirinachs, nombrado director regional para América Latina y el Caribe el pasado uno de junio, ingresó en la OIT como director ejecutivo del Sector Empleo en el 2005.

   Desde entonces, Salazar Xirinachs, natural de Costa Rica, ha estado muy concienciado con la situación de Latinoamérica y el Caribe desde la sede central de la Organización en Ginebra.