Publicado 18/01/2018 19:15CET

La petrolera estatal mexicana Pemex pierde más de 1.000 millones de dólares al año por robos a sus oleoductos

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   CIUDAD DE MÉXICO, 18 Ene. (Notimérica) -

   La petrolera nacional Pemex (Petróleos Mexicanos) pierde 20.000 millones de pesos anuales (más de 1.000 millones de dólares) por los robos que sufren continuamente sus oleoductos.

   Además, las reparaciones de los oleoductos que son manipulados para los robos han hecho gastar a la empresa unos 3.024 millones de pesos desde 2006, esto son algo más de 162 millones de dólares. Solo entre enero y octubre de 2017 la petrolera gastó 199 millones de pesos, unos 10 millones de dólares, para reparar los daños que producen las tomas clandestinas.

   La empresa se había negado a revelar estos datos con el argumento de que su seguridad podría verse comprometida, sin embargo ha decidido hacerlos públicos tras un requerimiento legal efectuado por el medio 'Excélsior' y que se enmarca en la Ley de Transparencia estatal.

   Ahora se sabe que este es un tipo de delito que se encuentra al alza en México pues la empresa registró más de 9.500 ataques a su red de oleoductos en los primeros 11 meses de 2017, un número un 54,3 por ciento superior a todos los registrados el año anterior.

   De acuerdo con la información facilitada por la petrolera, los delincuentes perforan su infraestructura y, mediante válvulas y mangueras, consiguen extraer hidrocarburos, ya sea gasolina o incluso crudo, y los venden en el mercado negro. Así, al coste que supone la pérdida de estos productos hay que sumar el valor de reparar las instalaciones ya que mantenerlas como las dejan los ladrones representa un gran riesgo no solo económico sino también medioambiental.

   Desde la empresa informaron además de que el oleoducto más afectado por los "huachicoleros", como se los conoce en México, desde 2007 hasta 2017 es el que va desde la refinería ubicada en Minatitlán, al sur del estado de Veracruz, a la terminal de almacenamiento que tienen en Azcapotzalco, Ciudad de México, y que durante ese recorrido atraviesa los estados de Puebla, Tlaxcala y Oaxaca.

   La realidad es que, en mayor o menor medida, los "huachicoleros" actúan contra oleoductos de la empresa por zonas de todo el país, por lo tanto, la necesidad de encontrar una solución para este problema es acuciante pues la mayoría de los recursos que invierte la petrolera se destinan a eliminar y reparar estas "tomas clandestinas".