Reformas del Banco del Vaticano provocan más reportes de actividad sospechosa

Publicado 19/05/2014 18:35:23CET

Por Philip Pullella

CIUDAD DEL VATICANO, 19 mayo, 19 May. (Reuters/EP) -

- Los reportes de transacciones financieras sospechosas en el Vaticano saltaron a 202 en el 2013 desde los seis registrados el año anterior, dijo el lunes la Autoridad de Información Financiera (AIF), atribuyendo el aumento a una mayor vigilancia generada por reformas en el Banco del Vaticano.

Desde 2010 el Vaticano ha aprobado una nueva legislación para poner a su banco -una entidad plagada de escándalos cuya designación oficial es Instituto de Obras para la Religión (IOR)- en línea con estándares internacionales de transparencia financiera sobre lavado de dinero.

La AIF dijo que la mayor parte de los Reportes de Transacciones Financieras que había recibido estaban relacionados con el banco, pero declinó brindar números específicos o porcentajes. Sólo cinco fueron considerados lo suficientemente serios para ser enviados al fiscal del Vaticano.

"Aún no somos perfectos, aún no somos súper buenos", dijo Rene Brülhart, el abogado suizo que dirige la AIF, en una conferencia de prensa. "Estamos más que satisfechos de que la dirección en la que vamos es buena, pero aún queda bastante por hacer", agregó.

Un reporte en diciembre de Moneyval, un comité de supervisión del Consejo de Europa, dijo que el Vaticano había aprobado significativas reformas pero aún debía implementar un mayor control sobre su banco.

Brülhart dijo que su departamento había realizado una inspección interna del IOR este año para asegurarse de que se estaban cumpliendo los procedimientos contra el lavado de dinero.

El Papa Francisco, quien dijo que las finanzas del Vaticano deben ser transparentes para que la Iglesia tenga credibilidad, decidió no cerrar el IOR bajo condición de que continuaran las reformas.

Brülhart dijo que el banco realizó "importantes progresos" en la investigación de las relaciones de los clientes y en cerrar cuentas de clientes que no debían tener acceso al banco.

Sólo empleados del Vaticano, instituciones religiosas, órdenes de sacerdotes y monjas y organizaciones de beneficencia católicas pueden tener cuentas en el banco.

Pero investigadores descubrieron que varias cuentas eran utilizadas por personas ajenas del Vaticano o que los titulares legítimos manejaban dinero de terceros.

De los 202 reportes de transacciones sospechosas enviados a la AIF, Brülhart dijo que muchos no tenían suficiente sustancia para que continuara su investigación, y otros todavía estaban siendo analizados.