Sigma Inspire se lanza en Madrid - Cedida
MADRID, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
En todos los sectores, la capacidad digital ya no es un factor diferenciador. La mayoría de las organizaciones pueden crear plataformas, funciones y servicios sofisticados. Lo que determina cada vez más el crecimiento es si los clientes deciden volver. Y si esa elección se traduce en un rendimiento empresarial cuantificable.
Las decisiones sobre el posicionamiento, la priorización y el diseño de la experiencia determinan si un producto se gana la fidelidad o se mezcla con el resto del mercado. Cuando esas decisiones son débiles, la ejecución por sí sola no puede compensarlo.
Nuestra boutique centrada en la obsesión por el cliente tendrá su sede en Madrid, operará a nivel mundial y estará dirigida por Eduardo Soares (CEO) y Bruno Pérez (CXO), cuyos antecedentes abarcan la estrategia de productos internacionales, el liderazgo en diseño y las iniciativas de transformación complejas.
Establecida como una empresa independiente dentro del Grupo, Sigma Inspire da al pensamiento sobre productos y experiencias un mandato más claro, al tiempo que se mantiene estrechamente conectada con la realidad de la ingeniería y el impacto empresarial. Esa estructura garantiza que la intención original de la experiencia sobreviva a la presión de la hoja de ruta y a las concesiones en la entrega.
"La mayoría de las empresas no tienen un problema con los clientes, sino un problema de prioridades. Se recopila información, pero las decisiones se toman en otros ámbitos. Sigma Inspire existe para garantizar que la realidad de los clientes determine lo que se crea, lo que se financia y cómo se mide el éxito", afirma Eduardo Soares, director ejecutivo de Sigma Inspire.
La empresa se centrará inicialmente en organizaciones del sector minorista, los servicios financieros y la tecnología, sectores en los que la calidad de la experiencia influye directamente en la retención, los ingresos y el valor a largo plazo.
Bruno Pérez, director ejecutivo de Sigma Inspire, añade: "La obsesión por el cliente no es un teatro de empatía. Es artesanía más responsabilidad. Si los usuarios no notan la diferencia, no tiene sentido. El pensamiento experiencial es la forma en que protegemos ese estándar desde la idea hasta la implementación".
El lanzamiento supone un claro paso adelante en la forma en que Sigma Software Group ayuda a sus clientes a definir y ofrecer una ventaja competitiva.