Mexico's President Enrique Pena Nieto gestures during the 80th anniversary of th
REUTERS / EDGARD GARRIDO
 

   MADRID, 1 Jun. (Notimérica) -

   "México lamenta profundamente y reprueba la decisión de Estados Unidos de imponer estos aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México", señalaba la Secretaría de Comercio de México poco después de conocerse la decisión estadounidense.

   Muy poco tiempo después, el Gobierno del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, decidía imponer "medidas equivalentes" a diversos productos estadounidenses, por lo menos hasta que Estados Unidos elimine los aranceles del 25 y 10 por ciento a las importaciones de acero y al aluminio respectivamente.

   "México ha indicado en reiteradas ocasiones que este tipo de medidas bajo el criterio de seguridad nacional no son adecuadas ni justificadas", señala el comunicado emitido, en el que además se indican algunos de los productos que serán tasados por el país y que estarán sujetos a tener mayores aranceles.

   Entre dichas materias se encuentran los "aceros planos (lamina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos), lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos, entre otros, hasta por un monto equiparable al nivel de la afectación", indica el comunicado.

   Todos estos productos, según analiza el profesor Raúl Feliz en 'BBC Mundo', están escogidos de manera estratégica por el Gobierno de Peña Nieto, pues considera que "diseñados para hacer el mayor daño posible" a la economía y sociedad estadounidense.

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   "Algunos de ellos van dirigidos a la importación de carne de cerdo. Eso va a tener un daño sobre los productores de carne de cerdo de Estados Unidos, entre los que el presidente Trump tiene mucha popularidad", indica Feliz, quien añade sobre ello que la decisión de México "hace evidente que nada es gratis: si él quiere proteger a la industria acerera, lo estará haciendo dañando a la industria agrícola".

   Pero especialmente la afección estará centranda en lo político y social, pues la medida afectará notablemente en lo referente a las negociaciones entre ambos países. "Lo que más afecta es la señal que se está enviando (...) Estados Unidos lo que quiere nuevamente es utilizar técnicas sucias de negociación para doblegar a México y Canadá", opina el director de Economía del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Raymundo Tenorio Aguilar, en declaraciones a 'BBC Mundo'.

   Así, se espera que la firma del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no se de a corto y medio plazo, a pesar de que México haya indicado que seguirá sentado a la mesa de negociaciones y que mantendrán una "estrecha comunicación" para defender el comercio internacional incluyendo la "exitosa" renegociación del TLCAN.

   "No tenemos miedo a negociar pero tampoco vamos a negociar con miedo. Nuestras posiciones están claras y seguiremos trabajando en todos los frentes para que la relación entre México y Estados Unidos esté a la altura de lo que puede y debe ser", aseveraba el ministro de Exteriores de México, Luis Videgaray.

   Por otra parte, México puede, incluso, sacar algún beneficio a la medida de Estados Unidos, tal y como indica al citado medio un economista mexicano experto en comercio e integrante de la negociación original del TLCAN, Luis de la Calle. "Vamos a poder exportar más coches, lavadoras, refrigeradores, hornos, microondas o material médico, que utilizan acero y aluminio como material básico y que en México serán mas barato que en Estados Unidos porque [allí] se ha encarecido con respecto al resto del mundo", destaca.