Argentina.- Fernández pide "democratizar la justicia" tras la absolución de los acusados por la desaparición de Verón

Actualizado 12/12/2012 20:33:08 CET

BUENOS AIRES, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ha pedido este miércoles "democratizar la justicia" del país ante "un divorcio cada vez más evidente entre la sociedad" y este poder tras la absolución de los trece acusados del secuestro y de la desaparición en 2002 de la joven Marita Verón, que presuntamente fue víctima de una red de tráfico de personas.

Los jueces Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano dictaron una sentencia absolutoria en la vía penal y desestimaron la demanda civil. Los motivos se darán a conocer el próximo lunes con la lectura del fallo.

"Vamos a tener que poner en marcha, todos deberán entenderlo, una democratización del poder judicial, porque es el que decide, el último eslabón en la decisión, porque por ejemplo mis decretos son revisables por el poder judicial", ha indicado la mandataria, según medios locales.

La presidenta ha subrayado que los políticos, con sus "virtudes y miserias", son "elegidos por la voluntad popular y los cargos se renuevan permanentemente", en cambio en la justicia "no es lo mismo y hay una defensa corporativa". Fernández ha insinuado que los jueces podrían haber recibido sobornos para soltar a los acusados en el caso de Marita Verón.

RED DE BURDELES

El tribunal dejó en libertad a los principales imputados: María Rivero, la empresaria que habría ordenado el secuestro; su hermano Víctor, que lo habría llevado a cabo; y Daniela Milhein, que habría vigilado a la joven durante su cautiverio.

También han sido exonerados Carlos Luna, Cintia Gaitano y Liliana Medina, propietarios de varios burdeles; los dos hijos de Medina; Domingo Andrada, un policía que reclutaba mujeres para los burdeles; María Azucena Márquez y María Natalia Bustos, sospechosas de formar parte de la red de tráfico de personas; y otras dos personas.

La madre de Verón, Susana Trimarco, denunció que el fallo "ha sido una estafa" porque antes de que se conociera le ha llegado una carta que señala que uno de los imputados "ha ofrecido a los magistrados una cantidad 'x' de dinero". "Les enseñe la carta y lo negaron, pero indudablemente no era mentira", afirmó.

La joven fue secuestrada el 3 de abril de 2002 cuando se dirigía a la Maternidad de Tucumán para dar a luz. Su madre lleva investigando una década para dar con los responsables de la desaparición de su hija y llevarlos ante la justicia.