Actualizado 03/11/2010 09:20 CET

Córdoba seguirá yendo al Senado pese a su destitución

La ex senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba.
CUBADEBATE/EP

BOGOTÁ, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ex senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba ha anunciado que continuará asistiendo al Senado, a pesar de que la Procuraduría ha ratificado su destitución e inhabilitación durante un periodo de 18 años por sus supuestos vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La que fuera legisladora recordó que la mesa directiva del Congreso todavía tiene 10 días hábiles para decidir si acepta el fallo de la Procuraduría. Después deberá remitir su consideración al Senado donde, por votación, se determinará finalmente si Córdoba debe abandonar su escaño.

"Lo primero que hay que tener en cuenta es que el presidente del Congreso tiene 10 días hábiles para tomar una decisión, porque no es fácil, no por Piedad sino por el Congreso", dijo Córdoba en declaraciones recogidas por RCN Radio.

Así, la presidenta de Colombianos y Colombianas por la Paz insistió en que continuará cumpliendo con su trabajo como senadora mientras la sanción no sea definitiva. "Aún tengo la obligación de venir al Senado, tengo que venir y por eso vine hoy", subrayó.

Por su parte, el Procurador General, Alejandro Ordóñez, notificó al presidente del Congreso, Armando Benedetti, la destitución e inhabilitación de Córdoba, al tiempo que recordó que, de acuerdo con esta medida, deben referirse a ella como "ex senadora".

La investigación contra Córdoba comenzó tras el hallazgo de unos correos electrónicos en los discos duros de los ordenadores del que fuera 'número dos' de las FARC, 'Raúl Reyes', quien falleció en marzo de 2008 en el marco de la 'Operación Fénix' en Ecuador. Estos documentos demostrarían los nexos de la ex legisladora con la banda.

Sin embargo, ella siempre ha defendido que estos contactos periódicos con el grupo armado obedecen al papel de mediadora que le otorgó el propio Gobierno para propiciar la liberación unilateral de policías y militares secuestrados por la guerrilla.