Julian Assange marca la ruptura definitiva entre Rafael Correa y Lenín Moreno

Publicado 12/04/2019 12:46:44CET
REUTERS / MARIANA BAZO - Archivo

   QUITO, 12 Abr. (Notimérica) -

   Desde que Lenín Moreno asumió la Presidencia de Ecuador en 2017 después de haber ocupado la vicepresidencia del Gobierno durante el mandato de Rafael Correa (2007-2017), la gestión política del país ha ido tomando un rumbo diferente progresivamente. Sin embargo, la reciente detención del cofundador de Wikileaks, Julian Assange, ha marcado la ruptura definitiva entre los dos militantes del Movimiento Alianza PAIS (AP).

   Las relaciones entre el Estado ecuatoriano y el ahora detenido comenzaron el 29 junio de 2012, cuando Correa le concedió el asilo político en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar su extradición a Suecia. El país nórdico le requería por presuntos delitos sexuales y desde allí pasar a Estados Unidos para ser juzgado bajo amenaza de pena de muerte. El proceso sueco fue archivado en 2017, aunque la presunta agredida pidió ayer a la Justicia que lo reabra.

   Desde entonces, el ciberactivista ha vivido bajo la protección ecuatoriana mientras Scotland Yard ha mantenido activa una orden de captura por violar las condiciones de su libertad cautelar en 2012.

   Moreno asumió la Presidencia y, entre otras cosas, heredó el asilo diplomático del australiano, quien en ese momento ya contaba con la nacionalidad ecuatoriana. Ante esto, Moreno dictó un un protocolo de convivencia que, en palabras de Moreno, "es lo mínimo que alguien exige a un huésped que recibe en su casa"

   Mientras tanto, los dos dirigentes de AP comenzaron a tomar más distancia y con ella llegaron las primeras acusaciones de Moreno hacia Correa por dejar un país "con confrontaciones terribles, odios acumulados y deseos de venganza", pese a que durante dicho mandato, según Moreno "corrupto", el ahora presidente era el número dos del Gobierno y no denunció por aquél entonces ningún tipo de trama de corrupción

   EL DETONANTE

   Wikileaks, que hasta entonces se había centrado en la filtración de documentos e informes anónimos de Estados Unidos, ha destapado recientemente el caso de los 'INA Papers' que inmediatamente rodea el nombre de Moreno en relación con la adquisición de bienes con varias empresas 'offshore'.

   La trascendencia de los documentos a los que también se vinculan al hermano del mandatario, Edwin Moreno Garcés y a tres personas más, aumentó sobre Assange la condición de "problema".

   De acuerdo con la presunta trama, el actual presidente habría realizado varias compras irregulares tanto en beneficio propio como en el de su esposa e hijas -Irina, Cristina y Karina-, quienes dan nombre a la sociedad constituida por Moreno Garcés en el paraíso fiscal de Belice en 2012.

   La filtración supuso para Correa la "revancha". Tal fue así, que no tardó en pronunciarse para decir que "no solo es claro" sino "evidente" que el actual mandatario tiene algo que esconder.

   Fueron estos documentos los detonantes de un antes y un después entre Moreno y Correa. Sin embargo, ha sido la detención de Assange la que ha marcado la ruptura definitiva de sus relaciones.

   Por su parte, Correa ha acusado a su sucesor en el cargo de ser "el traidor más grande" del país y la región. Asimismo, ha condenado a través de la red social Twitter la "decisión soberana" destacando con ironía que es una "bonita etiqueta para la traición, la entrada de policía extranjera en nuestra Embajada y la entrega de un ciudadano ecuatoriano".

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