Actualizado 05/02/2015 14:14 CET

Cuatro millones de niños morirán en 2030 por causas prevenibles

Niños en el distrito de Burera, en Ruanda
Foto: SEBASTIAN RICH/SAVE THE CHILDREN

Las posibilidades de supervivencia son una "lotería" y dependen del lugar donde viva, lamenta la ONG

   MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Cuatro millones de niños morirán en 2030 por causas prevenibles si se mantiene la tendencia actual y no se adoptan medidas adicionales pese a que desde 1990 se ha reducido a la mitad el número de niños que mueren, según ha alertado este jueves Save the Children en su informe 'La lotería de la vida'.

   Según ha explicado la ONG, en la actualidad mueren 17.000 niños menos cada día que en 1990, pero en 2013 más de 6 millones de niños menores de cinco años murieron en todo el mundo por causas que se pueden prevenir o curar, de ahí que ha advertido de que "aún queda mucho por hacer".

   A menos que se adopten medidas adicionales, para 2030 serán cuatro millones de niños los que mueran por estas causas, en su mayoríar en las zonas más vulnerables, pobres o marginadas. Según ha denunciado, en la mitad de los países en vías de desarrollo, las desigualdades a la hora de reducir los índices de mortalidad infantil dentro del propio país se están disparando.

   En el caso concreto de Camboya, ha ilustrado, los niños que nacen en los hogares más pobres tienen casi cinco veces más posibilidades de morir antes de cumplir los cinco años que los que viven en los hogares más ricos.

   "Las posibilidades que tiene un niño de sobrevivir son una lotería, depende de si vive en ciudad o en zona rural, de si pertenece a alguna etnia o de si sus padres tienen más o menos recursos económicos. Es intolerable que un niño dependa de la suerte que tenga al nacer para sobrevivir", ha lamentado el director de Cooperación Internacional y Acción Humanitaria de Save the Children, David del Campo.

   Por ejemplo, en Níger, uno de los países más pobres del mundo, un niño nacido en la región con la tasa de mortalidad infantil más alta tiene casi cinco veces más posibilidades de morir antes de cumplir los cinco años que un niño nacido en la región con la tasa de mortalidad más baja. Esta desigualdad se ha duplicado desde 1998, según la ONG.

   En Indonesia, un niño nacido en los hogares que conforman el 40 por ciento más pobre tiene dos veces más posibilidades de morir que un niño nacido en los hogares que conforman el 10 por ciento más rico, una cifra que se ha duplicado desde 2002. En el caso de Vietnam, un niño nacido en la etnia Kinh tiene más de tres veces más posibilidades de morir que un niño no perteneciente a este grupo.

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   Mientras, en Honduras, un niño nacido en la región de las Islas de la Bahía tiene más de tres veces más posibilidades de morir que un niño nacido en la región más favorecida del país, una desigualdad que ha aumentado considerablemente desde 2006.

ACABAR CON LA DESIGUALDAD

   Pero Save the Children ha defendido que "es posible acabar con esta desigualdad". De hecho, casi una quinta parte de los 87 países analizados en el informe, entre ellos Ruanda, Malaui, México o Bangladesh, han disminuido las tasas de mortalidad infantil en todos los estratos sociales y económicos del país.

   De acuerdo con la ONG, los países que disminuyen las desigualdades, progresan más rápidamente en la reducción de la mortalidad infantil. Para reducir la tasa de mortalidad de manera equitativa en todas las capas de la sociedad, sin dejar fuera a los más desfavorecidos, hay que asegurarse de que estos últimos "tengan acceso a servicios de salud universales y de calidad".

   Asimismo, es neceario "abordar las distintas dimensiones de la pobreza y las causas subyacentes", lo que pasa por "mejorar el acceso al agua y saneamiento, posibilitar el acceso a una educación de calidad y asegurar un nivel de vida digno a través de políticas de protección social", ha indicado la ONG.

   Asimismo, es necesario "realizar una inversión adecuada en los sistemas de salud y en otros ámbitos sociales, redistribuyendo los recursos nacionales de forma que lleguen a toda la población".

   Así las cosas, Save the Children ha considerado que el marco de desarrollo global que se acordará en septiembre de 2015 en la sede de Naciones Unidas "es una gran oportunidad para cambiar la tendencia global y acabar con la desigualdad".

   Este marco debe plantear objetivos ambiciosos en cuanto a supervivencia infantil y materna y fijar el compromiso de trabajar hacia una cobertura sanitaria universal. Además, debería incluir objetivos que aseguren que se tiene en cuenta a los niños más pobres, marginados y vulnerables en la lucha contra la mortalidad infantil de aquí a 2030, ha defendido.

   "Desde Save the Children pedimos a la comunidad internacional que se comprometa a terminar con los muertes prevenibles de aquí a 2030. Sabemos que el cambio es posible. Tenemos una gran oportunidad y los líderes mundiales deben hacer todo cuanto esté en su mano para lograrlo", ha remachado Del Campo.

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