Actualizado 03/10/2015 22:19 CET

Aumentan a 43 los muertos por el desprendimiento de tierra de Guatemala

CIUDAD DE GUATEMALA, 3 Oct. (EP/Notimérica) -

   Las labores de rescate de esta mañana en la zona de El Cambray II, en el sur de Guatemala, afectada por un desprendimiento de tierra, han permitido la recuperación de varios cadáveres más con lo que se eleva a 43 el número de víctimas mortales de la tragedia. Se estima que aún hay 550 desaparecidos.

   Entre los últimos cuerpos rescatados está el de un niño de un año y el de otro de unos diez, informa el periódico 'Prensa Libre' en su edición digital. Este sábado también ha sido rescatado un bombero voluntario que quedó atrapado durante la noche.

   El bombero, identificado como Noé Arévalo, trabajaba en la vivienda donde se habían localizado los últimos cadáveres pero tras recuperar tres de ellos se derrumbó un montículo de tierra y quedó sepultado, ha explicado un portavoz de Bomberos, David Cajas.

   Mientras, los familiares de los desaparecidos hacen cola en un depósito de cadáveres provisional instalado en el lugar del accidente para intentar identificar a los fallecidos. Otras familias siguen buscando entre los escombros.

   Está previsto que en la tarde del sábado se produzcan lluvias, lo que paralizaría las labores de rescate, según ha explicado el director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, Eddy Sánchez.

   Esta mañana trabajaban en el lugar 1.250 socorristas y voluntarios distribuidos en cuadrillas para intentar encontrar a supervivientes. En ellas participan bomberos, policías, delegados de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, del Ministerio Público, entre otras entidades. En cuanto a daños materiales, las cifras oficiales apuntan a 125 casas destruidas.

FAMILIARES BUSCANDO EN LA ZONA

   Los rescatistas reanudaron la búsqueda durante este madrugada, utilizando excavadoras con el objetivo de retirar las toneladas de tierra y árboles que se encuentran en el lugar.

   Mientras tanto, familiares y amigos de los desaparecidos han esperado angustiados en la zona utilizando palas y sus propias manos para remover la tierra.

   "Venimos a ayudar en la búsqueda de las familias. La víctima era un amigo del trabajo y por eso estoy aquí con mi pala, esperando encontrarlos", dijo a Reuters Carlos Girón, de 35 años y operador de una fábrica.

PEOR CATÁSTROFE DESDE 2005

   Tras días de intensas lluvias, parte de una colina se desprendió la noche del jueves y toneladas de lodo cayeron sobre un centenar de casas en el barrio El Cambray 2 ubicado en Santa Catarina Pinula, una pequeña villa a 15 kilómetros al sureste de Ciudad de Guatemala.

   La montañosa Guatemala es de las naciones más vulnerables del mundo a los desastres naturales por las intensas lluvias y huracanes que afectan a su territorio pero además por la extendida pobreza, que lleva a muchos a vivir en zonas peligrosas.

   Pese a que autoridades habían advertido hace tiempo del riesgo para barrio El Cambray 2, fundado en 1999 al pie de una colina y cerca de un río, el asentamiento siguió creciendo en los últimos años mezclando casas de bloques de cemento con otras más inestables de madera y lámina de zinc.

   La catástrofe es la peor que se recuerda en Guatemala desde que en 2005 cientos de personas quedaran sepultadas en Panabaj, en el municipio de Santiago Atitlán, debido a las torrenciales lluvias que dejó el huracán Stan. El lugar fue declarado cementerio ante la imposibilidad de recuperar todos los cuerpos.