La militarización de la frontera México-Guatemala, la polémica "solución" a los aranceles estadounidenses

Publicado 10/06/2019 17:12:22CET
REUTERS / JOSE CABEZAS - Archivo

   CIUDAD DE MÉXICO, 10 Jun. (Notimérica) -

   La suspensión indefinida de los aranceles con los que Estados Unidos llevaba semanas amenazando a México han supuesto un alivio para el país iberoamericano tras alcanzar un acuerdo sobre migración. Sin embargo, ¿cuál es la "moneda de cambio" con la que el país mexicano va a frenar la imposición arancelaria sobre sus productos exportados?

   Este lunes --fecha en la que iban a entrar en vigor los aranceles del cinco por ciento--, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado la firma de otro de los apartados del citado pacto bilateral. Sin embargo, ha vuelto a amenazar con la aplicación de impuestos al país vecino si el Congreso mexicano no ratifica el acuerdo.

   El Gobierno que preside Andrés Manuel López Obrador ha aceptado endurecer su política migratoria mediante tres claves: durante la resolución de asilo estadounidense, los migrantes serán recibidos en México, donde se les brindará empleo, salud y sercios de educación; se llevará a cabo una reforma de la política migratoria mexicana y, desde este lunes, se reforzarán los controles de seguridad en la frontera sur.

   Esta última medida, sin duda la más polémica del acuerdo, supone el traslado de 6.000 miembros de la recien creada Guardia Nacional a los 11 municipios fronterizos con Guatemala del estado mexicano de Chiapas, de acuerdo con lo anunciado por el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, quien encabezó las negociaciones realizadas con sus contrapartes estadounidenses esta semana en Washington.

   POLÉMICA

   Ante el anuncio de la militarización de la frontera sur, el colectivo #SeguridadSinGuerra ha condenado que se trata de una medida de "criminalización de personas en movilidad con necesidades de protección internacional y de defensores de migrantes y refugiadas", según indica el movimiento a través de un comunicado.

   Además, de acuerdo con el colectivo, el cual está integrado por más de 300 organizaciones --entre las que se encuentra Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH)-- se presencia desde hace varias semanas el aumento de militares a lo largo de la ruta migratoria, así como en las inmediaciones de los diversos centros de detención migratoria.

   Es por esto, que desde #SeguridadSinGuerra se ha llamado a las autoridades, en especial a las mexicanas, para "mantener la prudencia y congruencia en las medidas que llevan al uso de la fuerza".

   En esta línea, la organización que defiende los derechos humanos ha alertado que la implementación de estas medidas "que el gobierno estadounidense ha deteminado para militarizar la frontera sur" se dan cuando "la fuerza amenaza con ganarle a la razón".

   Si bien el objetivo del mandatario mexicano es alcanzar el año 2030 habiendo solucionado el éxodo de los países del Triángulo Norte (El Salvador, Honduras y Guatemala), expertos señalan ahora que quizás esta meta no sea lograda.

   En este sentido, hacen una comparativa recordando el Plan Frontera Sur, el cual fue puesto en marcha por el expresidente Enrique Peña Nieto en 2014 para tratar de controlar el flujo migratorio hacia Estados Unidos.

   En este programa se trató de prohibir, entre otras cosas, el uso de ferrocarriles por migrantes. Lo que se conseguió fue el surgimiento de rutas alternativas, lo que incrementó el número de securestros.