Publicado 02/10/2015 20:23CET

Padres del 'normalista' un año en coma piden lo atienda médico cubano

   MÉXICO DF, 2 Oct. (Notimérica) -

   Los padres del ‘normalista’, Aldo Gutiérrez, en coma desde el 26 de septiembre de 2014, cuando se produjeron los ataques de la Policía Municipal de Iguala a estos jóvenes estudiantes de Ayotzinapa, han reclamado que sea un doctor cubano quien les dé una segunda opinión médica sobre el estado de salud de su hijo.

   La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) comenzará a hacer las gestiones necesarias para que el médico cubano se traslade a México y pueda estudiar el estado de salud de este joven, que entró en coma debido a que una bala de la Policía Municipal de Iguala impactó en la cabeza del estudiante y provocó la pérdida del 65% de su cerebro.

   Según publica el diario mexicano ‘Milenio’, los padres tomaron la decisión tras reunirse con un grupo de especialistas en neurología, que les ofrecieron un diagnóstico y un pronóstico sobre la salud de su hijo.

   Entre los médicos que están atendiendo al joven de 20 años se encuentran los doctores José Luis Navarro Olvera, del Hospital General de México; Rosalía Vázquez Alfaro, de la Academia Mexicana de Neurología y Neurocirugía; Carlos García Rosas, presidente de la Academia Mexicana de Medicina de Urgencias y Juan Luis Gómez Amador, del Instituto Nacional de Neurología.

   Por su parte, la CEAV aseguró que hará los trámites necesarios para que sea el médico “que goce de la plena confianza” de los padres quien asista al joven y reiteró su compromiso de ejecutar todas las acciones que se acuerden entre la familia y los médicos especialistas.

UNO DE LOS ESTUDIANTES MÁS JÓVENES.

   Aldo Gutiérrez es uno de los estudiantes más jóvenes que participó en los sucesos de Iguala y, según publicó el diario mexicano ‘La Jornada’ hace unos días, su pronóstico médico es “muy malo”. El estudiante se encuentra en estado vegetativo, sin que haya esperanzas para su recuperación.

   El joven, que entró en estado de coma tras recibir el disparo de la Policía, fue trasladado un mes después, por exigencia de la familia, al Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez de la capital mexicana.