Publicado 20/12/2015 08:59CET

'Slugging', la solución a los atascos en EEUU desde hace 40 años

   NUEVA YORK, 20 Dic. (Notimérica) -

   El pasado sábado fue aprobado en la 21º Conferencia de las Partes (COP21) en París, Francia, el acuerdo definitivo para limitar el calentamiento global del planeta a dos grados centígrados, lo que "permitiría reducir los riesgos del cambio climático", según el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius.

   Este documento supone un compromiso no sólo para los gobiernos de los 195 países firmantes, sino también para sus ciudadanos.

   Por ello, resulta más necesario que nunca buscar soluciones en el día a día para limitar la contaminación que se produce, como el 'slugging' o "viaje compartido improvisado", una actividad que surgió en Washington DC y el norte de Virginia (Estados Unidos) en 1973, tras la crisis del petróleo que azotó al país norteamericano.

   Para calmar la situación y disminuir el consumo de combustible, el Gobierno estadounidense adoptó diversas medidas, como limitar la velocidad máxima permitida y crear los carriles de alta ocupación (HOV), destinados a vehículos con tres o más pasajeros.

   La aparición de los HOV supuso el comienzo del 'slugging', que actualmente cuenta con más de 10.000 usuarios.

¿CÓMO FUNCIONA EL 'SLUGGING'?

   Pero, ¿en qué consiste exactamente? Tal y como se explica en su página web, el 'slugging' es un "viaje compartido improvisado", aunque muy organizado, para el cual los interesados hacen cola en un punto de encuentro previamente establecido (a día de hoy existen 25 en las regiones mencionadas de Estados Unidos) hasta encontrar un coche particular que lleve una ruta compatible con la suya.

   De esta manera, los conductores que hacen 'slugging' pasan por la parada establecida y recogen a las personas interesadas para, así, poder circular por el carril HOV, lo que les permite ahorrar tiempo y dinero, además de reducir la contaminación. Por si fuera poco, los viajeros hacen el recorrido de manera gratuita.

   Otra curiosidad sobre esta práctica es que cuenta con un código de normas definido y altamente respetado por los usuarios. Por ejemplo, una de las reglas del protocolo es nunca dejar a una mujer sola en la cola, así como no maquillarse ni hablar por teléfono dentro del vehículo.

   Con el auge de aplicaciones de servicios de transporte como Uber o Tappsi, resulta complicado saber si el 'slugging' funcionaría de manera efectiva en otros puntos del planeta, ya que no es una práctica muy extendida.

   No obstante, no cabe duda de que sería una solución factible y económica de reducir la contaminación y evitar los atascos en las grandes ciudades.