Todo lo que se sabe sobre el pistolero y el tiroteo en la Catedral Metropolitana de Campinas (Brasil)

A man reacts next to flowers after a shooting at Catholic cathedral in Campinas,
REUTERS / AMANDA PEROBELLI
Actualizado 12/12/2018 14:23:18 CET

   SAO PAULO, 12 Dic. (Notimérica) -

   Al menos cuatro personas han muerto y otras tantas han resultado heridas este martes tras ser tiroteadas en el interior de la Catedral Metropolitana de Campinas, una localidad brasileña que cuenta con más de un millón de habitantes y situada en el estado de Sao Paulo, por un hombre que se ha suicidado posteriormente frente al altar.

   Euler Fernando Grandolpho, analista de sistemas de 49 años, había entrado en el templo de la ciudad poco rato antes de que terminara la misa de mediodía, y se había sentado en los bancos más cercanos a la puerta. En un momento dado, el agresor se levantó y comenzó a disparar dos armas de fuego, una de ellas un revólver del calibre 38, efectuándo hasta 20 disparos de forma indiscriminada contra los feligreses.

   En el momento en el que se desarrollan los hechos, las personas que se encontraban en el interior de la catedral y que no habían sido heridas de muerte o gravedad comienzan a salir hacia la calle, quedando la instalación vacía mientras las cámaras de seguridad registran a Euler Fernando Grandolpho deambulando entre los bancos y acercándose al altar, recoge el diario 'El País'.

   

   En ese momento, agentes de la policía militar entran en la catedral y comienzan a disparar contra el pistolero, quien según los funcionarios de seguridad ha muerto a causa de un último disparo efectuado por él mismo después de acabar con la vida de cuatro personas, aunque algunos medios señalan que podrían ser cinco, y dejar decenas de heridos de distinta gravedad.   

   "Fue espantoso", indicaba al canal GloboNews de Brasil uno de los testigos de los hechos, Alexandre Moraes. "Entró y disparó de forma indiscriminada a la gente. Todos estaban rezando", indicaba. Otro de los feligreses que se encontraban en el lugar, Pedro Rodríguez, ha indicado que "para mí que lo que quería era una matanza [...] La misa estaba acabando cuando este hombre, que estaba a unos seis bancos de mí de distancia, apuntó a una pareja que había sentada detrás de él y empezó a disparar. Para mí que el fuego no estaba dirigido solo a esa pareja. Había mucha gente de mediana edad", recoge 'El País'.

   Las causas que habrían empujado al hombre a ejecutar tales hechos continúa sin conocerse, de la misma forma que las autoridades e investigadores no cuentan con información sobre la procedencia de las armas que portaba y con las que ejecutó el tiroteo.

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