Actualizado 03/10/2017 12:30 CET

¿Qué es el Día de la Lealtad Peronista y por qué se celebra?

   BUENOS AIRES, 17 Oct. (Notimérica) -

   Argentina tiene el 17 de octubre marcado de forma llamativa en su calendario, ya que se celebra el Día de la Lealtad Peronista en el país. Esta conmemoración nació este día en el año 1945, cuando en la capital de Buenos Aires se llevó a cabo una gran movilización obrera y sindical que exigía la liberación del coronel Juan Domingo Perón.

   Este día, considerado como el nacimiento del peronismo y uno de los momentos más importantes del movimiento obrero argentino, fue declarado como fiesta nacional entre 1946 y 1954. Lo cierto es que, a lo largo de la historia, este momento solo se explica bajo una forma de liderazgo fuerte y carismático.

   En los años previos, los sindicatos obreros se habían visto beneficiados por el ideario de Juan Domingo Perón en relación a sus condiciones salariales y de trabajo. Por ejemplo, se crearon los tribunales de trabajo, se extendió la indemnización por despido de los empleados, se prohibieron las agencias privadas de colocaciones e, incluso, se crearon escuelas técnicas dirigidas a los empleados específicamente.

   Este nuevo panorama hizo que muchos de los trabajadores de las afueras del interior del país migraran a la capital para formar parte de este gran crecimiento de derechos y libertades. Esta afluencia de gente y las directrices proclamadas por los sindicatos y el grupo de jóvenes militares encabezados por Perón generó una inmediata oposición de los sectores más conservadores.

   Sin embargo, su popularidad era tal que los propios obreros lo proclamaron como candidato a presidente el 12 de julio de 1945, tras un acto masivo en el centro de la ciudad de Buenos Aires organizado por el destacado sindicalista y político argentino Ángel Borlenghi. Por contrarrespuesta, los sectores medios y altos del país se agruparon el 19 de septiembre para llevar a cabo la Marcha de la Constitución y la Libertad, recorriendo el camino desde el Congreso hasta Recoleta.

   Poco después, tras un enfrentamiento entre Perón y el general Eduardo Ávalos, jefe de la guarnición militar de Campo Mayo, el primero fue obligado a dimitir de sus cargos como vicepresidente de la nación, secretario de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión. El 11 de octubre Ávalos asumió el cargo de Ministro de Guerra y reunió a 300 oficiales para debatir si Edelmiro Farrell debería continuar en la presidencia o no.

   Como consecuencia, se estableció la inmediata convocatoria a elecciones, el levantamiento del estado de sitio y la detención y procesamiento de Perón, que partió junto a su pareja Eva Perón y Juan Duarte hacia el barrio de San Nicolás, para después ser trasladados a una de las islas del delta del río Paraná.

   En todo momento, Perón quiso que sus perseguidores supieran su paradero, por lo que no fue difícil su detención tras las órdenes del presidente Farrell. Éste se reunió el día 13 de octubre con el Procurador General de la Nación, Juan Álvarez, al que le propuso que formara un gabinete con él como primer ministro.

   Este trámite era una simple solución de compromiso en la que se encomendaba a un civil de prestigio la conducción del proceso que llevaría a las elecciones sin transferir el poder a la Corte. Álvarez aceptó la petición y el día 17 de ese mismo mes ya había formado un equipo de candidatos para dicho organismo.

   No obstante, unos días antes la Federación Obrera de la Industria del Azúcar (FOTIA) se había reunido unos días antes en Tucumán, al noroeste del país, para exigir la libertad de Perón. Mientras, otras ciudades y localidades siguieron sus pasos en la protesta, como Ensenada, Lanús, Avellaneda, Berisso y Valentín Alsina.

   No obstante, eran movimientos pequeños que necesitaban una coalición para tener mayor peso a nivel social, por lo que el Comité Confederal de la Confederación General de Trabajo (CGT) decidió convocar una huelga para el día 18. Entre sus reclamos, se encontraba la petición de libertad para los presos políticos, sin incluir directamente a Perón, ya que algunos sectores lo identificaban con el nazismo.

MOVILIZACIONES DEL 17 DE OCTUBRE

   En la madrugada del día 17, un día antes de lo previsto, comenzó una movilización de los trabajadores de La Boca, Barracas, Parque Patricios y otros barrios populares del oeste de Buenos Aires. Los trabajadores incitaban a los demás a abandonar los talleres para sumarse a la causa, generando un gran revuelo que fue detenido por la Policía.

   En un principio, esta levantó los puentes sobre el Riachuelo --un paso obligado hacia la capital-- de forma que algunos de los protestantes llegaron a cruzar a nado. Pero, poco después, estos funcionarios no obstaculizaron la marcha de los manifestantes, ya que estaban a favor de Perón.

   La marcha parecía no desinflarse, a pesar de que Ávalos esperaba que ésta se disolvería por sí sola, por lo que se reunió con Perón en el Hospital Militar del barrio de Palermo --donde había sido trasladado esa misma madrugada por problemas de salud-- para establecer dos acuerdos: Perón hablaría a los manifestantes para intentar frenar su agitación sin hacer referencia a su detención, mientras que el ministro de Guerra renunciaría a su cargo y a su gabinete.

   De esta forma, el futuro mandatario argentino volvió a la lucha política e incitó al Ejército --que lo había rechazado tras su renuncia el 8 de octubre-- a ser aceptado de nuevo por algunos jefes militares y a tolerar su marcha hacia la Presidencia. De esta manera, tras casarse el día 23 de ese mismo mes con Eva Duarte, Perón inició su campaña política.

EL DÍA DE LA LEALTAD DESDE 1946 HASTA 1954

   Durante los años de gobierno de Juan Domingo Perón, el 17 de octubre se convirtió en una fecha clave de celebración. Los ciudadanos peronistas festejaban su integración en una comunidad política basada en el partido, la nación y la patria, además de que la clase obrera se encontraba en pleno derecho de ser reconocida a nivel político.

   Además, unos años más tarde se inició la entrega de la Medalla Peronista, una especie de reconocimiento por los servicios extraordinarios prestados al país, una forma de instaurar que ser leal a la Nación indicaba también la lealtad al Movimiento.

   Con el derrocamiento del presidente en 1955 y hasta su reentrada en 1973, el Día de la Lealtad Peronista cambió su nombre al Día de la Resistencia Peronista. Por tanto, se produjeron movilizaciones pero no especialmente notorias.

   Ya con la restauración democrática de 1983, este acto recordatorio se limita únicamente a los dirigentes del denominado 'peronismo histórico', de forma que no se realizan las grandes huelgas masivas que caracterizaron el inicio de este movimiento.