Un equipo de investigación del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha demostrado que la aplicación de pulsos electromagnéticos multifrecuencia puede ralentizar significativamente el crecimiento tumoral y estimular la respuesta inmunitaria frente al cáncer en modelos preclínicos.