El triunfo de Javier Milei en Argentina ha creado una ola de expectación entre la ultraderecha, cuyas propuestas, al menos en el continente americano, se han visto relegadas en los últimos años por candidaturas a la izquierda, logrando hitos como el primer gobierno progresista en Colombia, la posibilidad de que suceda lo mismo en Guatemala, o la recuperación de plazas como las de Brasil o Chile.