El Gobierno de Bolivia ha condenado por "inamistosas y temerarias" las declaraciones de la Presidencia argentina sobre la intentona golpista de la semana pasada y ha denunciado "un negacionismo inaceptable" por parte de la oficina de Javier Milei, que puso en duda el domingo que los militares intentasen realmente derrocar al Ejecutivo liderado por Luis Arce.