Los cuatro viajes de Cristóbal Colón: crónica del descubrimiento de América

Actualizado 19/03/2019 13:45:43 CET

   MADRID, 12 Oct. (Notimérica) -

   Han pasado 524 años y, a día de hoy, se sigue considerando uno de los descubrimientos más importantes de la historia del hombre. Fue un 12 de octubre de 1492, cuando Cristóbal Colón llegó al entonces conocido como Nuevo Mundo, después de una expedición que duró dos meses y nueve días y que realizó bajo el mandato de los reyes de España, Isabel y Fernando de Castilla y Aragón.

   Colón, que pretendía encontrar una nueva ruta a la India como habían hecho años antes los portugueses, llegó en realidad a Guanahani, una isla de la actual Bahamas, comendando así el descubrimiento de América.

    Los Reyes Católicos decidieron ayudar al marinero en su proyecto de llegar a Asia por el oeste, atravesando la mar océana. El 17 de abril de 1492, Colón firmó con los reyes las Capitulaciones de Santa Fe, documentos por los cuales se autorizó, sin financiar, la expedición a las Indias por el mar hacia occidente.

   En los siglos posteriores España, Portugal y en menor medida Inglaterra, Francia y otras potencias europeas compitieron por la exploración, conquista y colonización del continente americano. El resultado fue el nacimiento de nuevos pueblos, culturas y estados.

   El navegante nacido en Genóva realizaría un total de cuatro viajes al continente americano, entre 1492 y 1502, que le llevarían a varias zonas de Centroamérica y Sudamérica.

PRIMER VIAJE

   El primero de todos fue el más trascendental. El marinero partió con tres naves --La Santa María (a bordo de la cual iba Colón), La Pinta y La Niña-- desde el Puerto de Palos de la Frontera, en Huelva (España).

   El día 2 de agosto de 1492, Cristóbal Colón mandó embarcar a la tripulación y al día siguiente dejó el Puerto de Palos de la Frontera. Las embarcaciones iban a ser reclutadas con ayuda de los hermanos Pinzón: Martín Alonso y Vicente Yáñez Pinzón.

   Al poco de salir se encontraron con el primer contratiempo cuando se estropeó el timón de La Pinta, motivo por el cual se tuvieron que dirigir a las Islas Canarias (España) para reparar la nave, retrasando la partida definitiva hasta el 6 de septiembre.

   Un contratiempo que no sería el único. Colón pensaba que la distancia entre España y Japón sería de entre 3.000 y 5.000 kilómetros --cuando la distancia real es de unos 19.000 kilómetros-- y con un continente de por medio situado a los 6.500 kilómetros.

   Tras demasiado tiempo en la mar sin divisar tierra alguna, el descontento entre la tripulación fue aumentando, incrementado además por las duras condiciones en las que tenían que sobrevivir, teniendo que dormir muchos a la intemperie.

   El mal olor y la comida putrefacta condicionaron el malestar de los marineros, quienes llegaron a amotinarse contra su capitán. Colón , con ayuda de los hermanos Pinzón, consiguió erradicar el levantamiento.

   Pero con el paso de los días --y de las leguas-- hasta los altos cargos de la expedición, incluidos los Pinzón, fueron oponiéndose a la empresa comandada por el genovés, llegando incluso a decirle que diese la vuelta y pusiera fin a la misma.

   El alivio para todos llegó pocos días después, el 12 de octubre. "¡Tierra a la vista!", exclamó un tripulante de La Pinta. A pesar de que creían que por fin habían alcanzado las Indias, en realidad habían llegado a la isla de Guanahani, en las Bahamas, la cual fue bautizada en un primer momento como San Salvador.

   Desde San Salvador viajaron por las Bahamas y descubrieron una pequeña isla que Colón llamó Santa María de la Concepción y otra a la que bautizó Fernandina en honor al rey Fernando. Unos días más tarde descubrió otra isla a la que llamó Isabela (actual Isla de Crooked) en honor a la reina Isabel.

   Después de pasar por Cuba, Martín Alonso Pinzón --capitán de la Pinta-- decidió separarse de la expedición, sin saber nunca el motivo real de su abandono.

   Tras unos días en los que no pudieron navegar por corrientes y vientos contrarios las naves de Colón avistaron la isla de Haití, concretamente el 5 de diciembre, a la que pusieron el nombre de la Isla Española, actualmente compuesta por Haití y República Dominicana.

   El 25 de diciembre, la Santa María encalló en la costa noreste del actual Haití, quedando inservible. Sus maderas se usaron para construir un fortín con empalizada que fue llamado 'Fuerte Navidad', en el cual el marino dejó a varios de sus compañeros para que se asentaran allí.

   Continuaron durante varias jornadas por las costas caribeñas, encontrado diferentes nuevas islas, como Isla Tortuga, hasta que el 6 de enero, mientras bordeaban la costa buscando una corriente óptima para el retorno a Europa, se encontraron con la Pinta y su capitán Martín Alonso, quien se excusó y se disculpó por haberse marchado.

   Días después, el 16 de enero, decidieron poner rumbo de vuelta a España a pesar de no haber encontrado todo lo que buscaban --no habían aparecido ni las especias, ni las ricas ciudades asiáticas--.

   Un camino de regreso que se vio entorpecido por diversas tormentas que llegaron a provocar la separación de las dos naves restantes, llegando la Pinta en primer lugar a Bayona (España) el día 1 de marzo de 1493 y la Niña --en la cual iba Colón-- el 4 de marzo a Lisboa (Portugal).

   Finalmente, el 15 de marzo arribaron al puerto de Palos ambas naves, muriendo pocos días después Martín Alonso Pinzón. Por su parte, Colón marchó a Barcelona para informar a los reyes españoles de sus descubrimientos.

SEGUNDO VIAJE

   El 25 de septiembre de 1493, 17 naves zarparon desde la provincia española de Cádiz. La expedición tenía como finalidad asentar la presencia española en los territorios descubiertos, predicar la fe católica y encontrar el camino hacia India y Catay, una región de la actual China.

   El primer lugar al que arribaron fue las islas La Deseada y Maire-Galante el 3 de noviembre, en las Antillas. Un día después, la expedición se topó con la isla de Guadalupe.

   El 10 de noviembre, en búsqueda de la isla Española, dieron con otras a las que fueron poniendo nombre: isla de Montserrat, Santa María la Redonda, Santa María de la Antigua, San Martín, Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes, actuales Islas Vírgenes, y San Juan Bautista, actual Puerto Rico.

   El 27 de noviembre de 1493 llegan al fuerte de Navidad, en la isla Española, el cual encontraron destruido con todos sus compañeros muertos. Colón rastreó la costa buscando un emplazamiento más seguro, y, el 6 de enero de 1494, fundó la ciudad de la Isabella.

   Fue nombrado alcalde el capitán Antonio de Torres, persona de confianza de Colón. Pocos meses después fue creado el primer cabildo de América presidido por Diego Colón (hermano del almirante) y con Fray Bernardo Buil y otros como vocales.

   Tras este viaje se dedicó a consolidar el dominio sobre La Española. En 1496 regresó a España, llegando a Cádiz el 11 de junio.

TERCER VIAJE

El tercer viaje comenzó el 30 de mayo de 1498. Colón partió de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). En esta travesía el almirante genovés quería comprobar que bajo la línea del Ecuador había un continente que, según el Tratado de Tordesillas, quedaría dentro de la influencia española.

Llegó a la isla Trinidad (en Trinidad y Tobago) a finales del mes de julio, recorrieron durante una semana el golfo de Paria que separa Trinidad de Venezuela, pasando por las islas de Tobago, Granada, Margarita y Cubagua.

De regreso a La Española, Colón tuvo que tratar con los colonos descontentos que aseguraban que el genovés les había engañado acerca de las riquezas del Nuevo Mundo. Los indígenas se encontraban diezmados por las enfermedades y el trabajo forzado, por eso se rebelaron en contra de lo españoles por los maltratos y su afán de esclavizarlos

Los Reyes Católicos enviaron a Francisco de Bobadilla en 1500 con una flota de tres naves y el titulo de gobernador para poner orden en La Española, suceso que culminó con el arresto y el regreso de Colón a España. A pesar de que fue puesto en liberad, el genovés perdió su prestigio y sus poderes.

CUARTO VIAJE

Pese a los problemas , Cristóbal Colón inició el cuarto y último viaje, aunque con una serie de prohibiciones, como la de no tocar tierra en La Española. El objetivo de este viaje era encontrar el Estrecho de Malaca --sudeste de Asia--, que le permitiera llegar a las Indias.

Partieron de Cádiz el 9 de mayo de 1502 y unas semanas más tarde arribaron a las costas de la actual Honduras, llegando a la isla Guanaja. El 16 de octubre desembarcaron en el continente, donde se produjo el primer contacto entre mayas y españoles.

Tras recorrer la costa caribeña de las actuales Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá --donde el 2 de noviembre fundó la ciudad de Portobelo--, el 6 de enero de 1503 llegaron al río Belén, donde encontraron ricos yacimientos de oro y, un mes más tarde, fundaron el establecimiento de Santa María de Belén, que tuvo que ser abandonado rápidamente por la hostilidad de los indios y por el dañino clima de la zona. Allí perdieron una de las naves de la expedición.

El 10 de Mayo de 1503, la expedición arribó a las actuales Pequeño Caimán y Caimán Brac (Islas Caimán), a las que bautizó como las Islas Tortugas debido a la gran cantidad de estos animales que moraban en sus aguas.

El 25 de junio llegaron a Jamaica donde son destruidos los dos barcos que les quedaban, viéndose obligados a asentarse durante varios meses. Durante este periodo, Colón tuvo que enfrentarse a otro motín por la escasez de alimentos.

Finalmente, el 29 de junio de 1504 fueron rescatados de Jamaica en un barco enviado por Diego Méndez, y llevados a La Española donde llegaron el 13 de agosto. Un mes después pusieron rumbo de regreso a España, llegando a Sanlucar de Barrameda el 7 de noviembre.

Varias expediciones siguieron a los cuatro viajes colombinos. Fueron los Viajes Menores, los cuales permitieron reconocer la existencia del continente Americano y explorar toda la costa de Venezuela.