España, al igual que la UE, se encuentran con un "margen de maniobra reducido" en Iberoamérica en un momento en que la Administración de Donald Trump parece haber recuperado con fuerza su interés por la región y en el que ésta viene protagonizando un "desplazamiento político hacia la derecha" que podría verse consolidado en las elecciones que tendrán lugar este año.