Investigadores de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y el Hospital Clínic de Barcelona han demostrado el potencial terapéutico de la epigalocatequina galato (EGCG), principal compuesto activo del té verde, para mejorar diversas funciones cognitivas, como la memoria y el razonamiento, en niños diagnosticados con trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF).