El Ministerio del Interior defendió este miércoles que "el fútbol es puente entre culturas" y "no puede ser altavoz del odio", después de que el partido amistoso entre España y Egipto, disputado este martes en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona) ante 35.895 espectadores, dejara episodios de mal comportamiento en la grada, con cánticos de carácter racista y religioso y abucheos al himno del combinado africano.